miércoles, 9 de noviembre de 2011

El Mundo

Un hombre del pueblo de Neguá; en la costa de Colombia, pudo subir al alto cielo. A la vuelta, contó. Dijo que había contemplado, desde allá arriba, la vida humana. Y dijo que somos un mar de fueguitos.

"El mundo es eso -reveló-. Un montón de gente, un mar de fueguitos. "

Cada persona brilla con luz propia entre todas las demás. No hay dos fuegos iguales. Hay fuegos grandes y fuegos chicos y fuegos de todos los colores. Hay gente de fuego sereno, que ni se entera del viento, y gente de fuego loco, que llena el aire de chispas. Algunos fuegos, fuegos bobos, no alumbran ni queman; pero otros arden la vida con tantas ganas que no se puede mirarlos sin parpadear, y quien se acerca, se enciende.

E.G

2 comentarios:

Lucifer Sam dijo...

me encantó. yo soy de los fuegos bobos (?) vos de los que arden la vida.

virgin suicide dijo...

JAJAJAJAJA vos sos de los que siempre están ahí para dar mecha (?) jaja que linda que so