viernes, 5 de febrero de 2010

Life is very short, and there's no time for fussing and fighting, my friend (!)

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Este año ya me pegó varios palos
(sí, aunque parezca increíble en un mes y 4 días YA me pegó muchos palos),
pero extrañamente no me afectaron
como normalmente suelen afectarme ciertas cosas.
Creo que finalmente, después de tanto,
logré cambiar algo en mi forma de ver la realidad,
en mi forma de afrontar las vicisitudes de la vida.

Siento que ciertas experiencias en particular,
y mi crecimiento en general como persona,
lograron que deje atrás una etapa muy importante de mi personalidad.
No sé si llamarlo maduración, porque no es eso exactamente.
Siento que crecí, sí..
pero en este aspecto particular.
Un crecimiento que logró que mi valoración por las cosas sea más..
digamos, objetivo.
Es decir, por ejemplo, que alguien quiera o no estar conmigo no es la muerte de nadie.

Por otro lado, estoy tomandome las cosas mucho más a la ligera,
ya no es esa obseción que tenía antes por algunas cosas,
sino todo mucho más tranquilo.
Porque la mayoría de ellas, llegan rápido
y se van aún más rápido.

En sí, hay pocas cosas hoy por las que realmente me preocupo:
mis amigos, ellos son lo importante;
mi familia, con todos sus defectos;
y mi crecimiento personal, algo a lo que jamás le había dado la atención adecuada.
Tengo metas, y aunque no las cumpla, al menos tengo la intención.

Este año no empezó de la mejor manera, para nada,
pero al menos sirvió para darme cuenta de que algo en mi había cambiado,
de que algo en mi había crecido.
Al menos las peores cosas (supongo) ya pasaron,
y tengo un año entero por delante.

Además este año es muy importante en mi vida,
y espero poder disfrutarlo lo más posible.
Y seguir con esta mentalidad,
porque a fin de cuentas todos sabemos que hay pocas cosas que realmente valen la pena,
y cuando descubrimos eso,
la vida se nos hace más liviana.

1 comentario:

Diego Jurado Lara dijo...

Espectaculares los dos textos, éste y el anterior. De una profundidad inusitada, precisos, sencillos, directos, naturales y muy de verdad.
Un placer leerte, como siempre.
Besos